Durante la Misa celebrada el jueves 7 de marzo en la Casa Santa Marta, el Papa Francisco invitó a pedir al Señor la gracia de la memoria para recordar lo que Dios ha hecho en nuestra vida para no ser sordos ni caer en la idolatría.

El Santo Padre sugirió comenzar la Cuaresma con el reconocimiento de la actuación de Dios en nuestra vida y examinar nuestro corazón para seguir el camino correcto.

“Cuando el corazón se vuelve hacia atrás, cuando toma un camino que no es el correcto tanto hacia atrás como en otro camino, pero no sigue el camino correcto, pierde la orientación, pierde la brújula, con la que debe avanzar. Y un corazón sin brújula es un peligro público: es un peligro para la persona y para los demás. Y un corazón toma este camino equivocado cuando no escucha, cuando se deja llevar, arrastrado por dioses, cuando se vuelve idolátrico”, advirtió el Papa.

De este modo, el Pontífice animó a ser capaces de escuchar y no ser “sordos en el alma” ya que existe el riesgo de que “también nosotros en algún momento somos sordos en el alma, no escuchamos al Señor”.

En esta línea, el Papa advirtió sobre los “fuegos artificiales” que distraen y atraen a “dioses falsos” que conducen a la idolatría. Este es el peligro durante el camino hacia la “tierra del encuentro con Cristo resucitado”.

La gracia de la memoria

Por ello, el Santo Padre señaló que la Cuaresma “nos ayuda a caminar en este camino” para recordar la importancia de escuchar al Señor y las promesas que nos ha hecho, porque cuando se olvida, se pierde “la memoria de las grandes cosas que el Señor ha hecho en nuestra vida, que ha hecho en su Iglesia, en su pueblo, y nos acostumbramos a ir nosotros, con nuestras fuerzas”.

Por ello, el Papa invitó a iniciar la Cuaresma pidiendo “la gracia de la memoria” para no perder la memoria por el bienestar.

“El bienestar, incluso el bienestar espiritual tiene este peligro: el peligro de caer en una cierta amnesia, una falta de memoria: estoy bien así y olvido lo que el Señor ha hecho en mi vida, de todas las gracias que nos ha dado y creo que es mi mérito y sigo así. Y allí, el corazón comienza a retroceder, porque no escucha la voz del corazón: la memoria. La gracia de la memoria”, explicó.

En este sentido, el Pontífice advirtió sobre el peligro de la idolatría que “no es solamente ir a un templo pagano y adorar una estatua” por lo que reiteró la invitación a “recordar para ir hacia adelante, a no perder la historia, la historia de la salvación, la historia de mi vida, la historia de Jesús conmigo” por lo que exhortó a no detenerse y no volver atrás.

“La idolatría es una actitud del corazón” afirmó el Papa quien animó nuevamente en este comienzo de la Cuaresma a recordar el consejo de San Pablo a Timoteo “recuerda a Jesucristo resucitado entre los muertos”.

“Nos hará bien a todos pedir la gracia de custodiar la memoria, custodiar la memoria de todo lo que el Señor ha hecho en mi vida: como me ha querido, como me ha amado. Y desde aquel recuerdo, continuar hacia adelante”, concluyó.

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