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«No podemos dejar de hablar de lo que hemos visto y oído» Hechos 4, 20.

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El sábado 2 de octubre a las 10:00 a.m. desde la Catedral Metropolitana María Reina, se dio la apertura de envío al mes misionero. La iglesia particular del Atlántico se dio cita para vivir con la celebración de una eucaristía presidida por Monseñor Pablo Salas Anteliz, arzobispo de Barranquilla, quien agradeció la presencia del clero, los agentes de pastoral y equipos misioneros de las parroquias y a quienes desde sus casas vivieron la transmisión por los diferentes canales virtuales.

«La pequeñez que también se expresa en la capacidad de amar y perdonar» así inició el arzobispo la celebración, una mañana llena de mensajes de amor y con un mensaje claro de ser discípulos misioneros del mensaje de un Cristo vivo y Resucitado.

La apertura del mes misionero inició bien temprano, con una peregrinación y celebración de la Eucaristía en el Santuario Mariano Nuestra Señora del Morro, presidida por monseñor Salas, quien acompañado de los sacerdotes Jaider Lázaro Avendaño, rector de Santuario y Andrés Felipe González, delegado arquidiocesano de pastoral vocacional, enviaron un mensaje de misión a quienes se congregaron presencialmente y se conectaron en las distintas plataformas de transmisión invitándolos a ser como María la primera discípula del Señor.

«Iniciamos desde muy temprano en el Santuario del Morro y al pie de la virgen colocamos las intenciones y los frutos de este Octubre Misionero, que a ella en su corazón materno le confiamos a todos los sacerdotes, religiosos, religiosas, seminaristas y misioneros de la Arquidiócesis, y como primera discípula le pedíamos que nos acompañe y preparare nuestro corazón para recibir el Evangelio» fueron las palabras de monseñor al iniciar la homilía de la celebración para así motivar a quienes vivían el segundo momento en la catedral.

Monseñor se dirigió a la asamblea presente invitándolos a ser discípulos misioneros de paz, «Queridos hermanos, dichosos nosotros que hoy estamos aquí y que esta presencia debe expresar la total disponibilidad para que el Señor nos envíe como lo hizo con los 72 del evangelio proclamado en el día de hoy, que hermoso es el mensajero que anuncia la paz y lleva buena noticia».
No hay alegría más grande para el corazón humano, que sentirse instrumento del Señor para lo más grande, ¡Anunciar a Cristo!

El ser misioneros nos debe generar una conciencia para todos nosotros y una tarea, anunciar con alegría la gracia de ser discípulos misioneros de cristo, un don como gracia del cielo, que nos motiva a servir con amor y supera nuestras fuerzas. Monseñor recordó las palabras del apóstol Pablo “Ay de mí si no anuncio y predico el Evangelio”, mostrándonos que el llevar la Palabra de Dios no es un oficio, porque si fuera un oficio nos superaría, pero si es un don, una gracia y a pesar de nuestra pequeñez el Señor nos envía a una misión, por eso debemos estar con los brazos abiertos y el corazón ensanchado y agradecido, para que el Señor nos asista con su Espíritu y poder llegar con su Palabra a todos aquellos que la esperan y que no la conocen.

Monseñor Pablo finalizó recordando que esto ya no es una propuesta, ni algo que se nos impone, es un servicio de amor y gratitud, para ir de casa en casa y llevar la buena noticia de la paz, pero ¿Quién es nuestra paz? Cristo es nuestra paz, y Él ha reconciliado al mundo con Dios. Puntualizó.

Al finalizar la celebración, antes de la bendición, el arzobispo junto a una representación del presbiterio y el padre Rafael Ahumada Peñate, delegado arquidiocesano de pastoral de multitudes y animación misionera, extendieron sus manos a la asamblea presente para hacer el signo del envío y rezaron juntos la oración de la misión. Posteriormente, el coro conformado por integrantes de la Subcomisión de Música Sacra de la Arquidiócesis de Barranquilla, quienes estuvieron a cargo de la animación musical, entonaron la canción ‘Alma Misionera’ a una voz con todos los presentes, quienes alzaron sus banderas blancas, alabando y agradeciendo al Señor por este momento significativo.

Redacción: Carlos Girado

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El Amor Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. 1 Corintios 13, 7.

APERTURA DE OCTUBRE MISIONERO 2021

«No podemos dejar de hablar de lo que hemos visto y oído» Hechos 4, 20. https://www.facebook.com/133136330072796/posts/4398824593503927/?sfnsn=scwspmo El sábado 2 de octubre a las 10:00 a.m.

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