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  • 2018-03-30 17:17:59

¿Señor a dónde vas? “Voy a Roma para otra vez ser crucificado”

Monseñor Pablo Emiro Salas en la celebración de la adoración de la Cruz se dirige a los fieles católicos que se congregaron en oración y adoración en la catedral metropolitana María Reina exaltando que la muerte de Cristo fue para perdonar los pecados.

El arzobispo de Barranquilla nos invita a comprender el amor de Jesús un hombre de dolores y sufrimiento, él se entregó muriendo en la cruz y siendo sepultado son haber cometido crimen alguno por la humanidad cumpliéndose todo lo que los profetas habían escrito.

La cruz no es el abandono de Dios, la cruz cuesta y cuesta mucho, pero sigue y seguirá siendo el camino para la salvación del mundo, porque solo el que ama se hace fuerte siendo nacido para el amor hasta dar la vida como Jesús, dando la vida por redimirnos y perdonar nuestros pecados

El soporto nuestros sufrimientos aprendiendo a ser hijo y obedeciendo la voluntad del padre y amando a la humanidad con sufrimiento pero con todo el amor. A veces  nos parece que Dios no responde al mal y al dolor que causa, preguntándonos ¿porque Dios permite esto? Es ver tanto dolor y sufrimiento en el mundo y especial mente el los más inocentes, pero él de aferra al sufrimiento para sanar nuestros dolores, es un misterio del mal pero Cristo toma todo su sufrimiento en sí mismo para amarte con sus heridas y ser curados.

Monseñor nos dice que “no hay cruz  en la vida humana que el señor no comparta con nosotros” exhortándonos a no desfallecer ante las dificultades y aunque sintamos miedo seguir siendo fuertes y cumplir la voluntad del padre, el mismo Cristo sintió miedo pero no se dejó vencer se mantuvo fuerte para que el padre obrara grande mente en él.

El apóstol pedro también sintió miedo y huyendo de roma se encontró al señor que regresaba a roma y preguntándole ¿Maestro a dónde vas? Él le respondió “a Roma para ser crucificado otra vez” y hoy la humanidad sigue crucificando a Jesús y el sigue volviendo a roma para ser crucificado, está en ti querer cambiar el mundo y ser testigos vivos de la un cristo que se entregó por nuestros pecados, él nos habla hoy con la cruz y ha venido a darte esperanza y vida atreves de ella, de la cruz de Jesús brota el amor y la salvación de los hombres.

 

Que la virgen dolorosa nos ayude a preparar el misterio de la muerte y de la vida.


Tanto amo Dios al mundo que entrego a su hijo por Amor y redención de nuestros pecados

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